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jueves, 18 de junio de 2020

PRESENTACIÓN DEL CUADERNO DE CAMPO Nº 5 EN LA ROSA DE LOS VIENTOS (PARTE II)



(Imagen cortesía de Ángel Gabriel Ayuso)

Segunda parte de la presentación de “Traficantes de ilusiones”, el Cuaderno de Campo nº 5 de Manuel Carballal en La Rosa de los Vientos.

- La Rosa de los Vientos: Fue un gurú, una persona que tuvo mucha relevancia en su momento, un curandero de Campañillas en Málaga.

- Manuel Carballal: Sí, este es otro caso que a mí me traumatizó, porque  fueron muchos meses de trabajo, la verdad. De repente aparecen en varias revistas especializadas, varios artículos simultáneos sobre algo de lo que en España no tenemos mucha tradición: un cirujano psíquico. El fenómeno de los cirujanos psíquicos sobretodo está circunscrito a Filipinas, a Brasil, México… pero en España no tenemos esa tradición y este tipo consiguió conmocionar a muchos compañeros del mundo del misterio porque sus operaciones eran absolutamente espectaculares.


- R.V: ¿Se veía sangre, vísceras y esas cosas?

- M.C: Mucha sangre. Sangre, vísceras… de todo. Yo viajé a Málaga en un primer viaje, os lo prometo de verdad, con ganas de creerme la historia, casi con necesidad de creérmela. Porque este personaje, que era un hombre pequeño, muy campesino, del pueblo, un jornalero que aparentemente no tenía mucha cultura, tenía también una labia y un carisma embriagador. Me pasé muchas tardes charlando con él. Yéndome  a comer con él, a cenar, y demostraba unos conocimientos bíblicos sorprendentes. Porque él decía tener una espacie de ángel de la guarda, un tal Jonathan, que era como una especie de guía. Igual que otros grandes cirujanos psíquicos como Pachita o como Zé Arigó, decían que tenían un espíritu que era el que dirigía su mano en las operaciones, pues él tenía a Jonathan. Y su consulta, que estaba en esa barriada malagueña de campanillas, era muy curiosa porque había una habitación  que era un quirófano, donde él hacía las operaciones pero rodeado por una barrera de sal, que en teoría  tenía que proteger  a las personas de las energías que allí se liberaban. En las sala de espera había unos carteles en los que ponía que las personas que entrasen en el quirófano con el enfermo que iba a operar Andrés, lo hacían bajo su responsabilidad, que Andrés no podía garantizar su seguridad. Con lo cual os podéis imaginar, la mayoría de la gente decía: “bueno yo te espero aquí. Tu entra al quirófano y yo te espero aquí”. Pero cuando algún temerario, como era mi caso, quería entrar a ver las operaciones, no podíamos acercarnos a más de dos metros por esa barrera de sal que en teoría era el límite de la seguridad personal. Esta escena además, recuerdo que se la conté un día en una grabación a Rodrigo Cortés y él lo incluyó en la película Luces Rojas. La escena en la que Robert de Niro hace las operaciones de cirugía psíquica están inspiradas en el caso de Andrés Ballesteros, que, además tenía todos los estigmas de la pasión.


- R.V: ¡Ah, también!

- M.C: Sí, sí, el tenía todos, completos, tenía la lanzada, tenía los estigmas en las manos y en las muñecas de las sogas, en los píes, la corona de espinas y una cruz muy grande en el pecho, muy llamativa. Ríete tú del papa Clemente del Palmar de Troya.

- R.V.: Pero los casos que le llegaban Manuel eran casos de estos... porque claro cuando la gente se aferra a este tipo de personas es porque ya ha estado haciendo una peregrinación a diferentes médicos y están realmente que se agarran a un clavo ardiendo. Entonces ¿los casos que le llegaban eran casos leves o casos importantes de enfermedades graves?

- M.C: Sí. Casos de cáncer, casos tan terminales que a raíz de esos artículos su fama empezó a extenderse como un reguero de pólvora por todo el país y lo que en principio eran clientes malagueños o andaluces comenzaron a convertirse en clientes que viajaban desde toda España y desde fuera de España para ser atendidos por Andrés. Y personas de un muy alto nivel adquisitivo. Yo me pasé muchos meses en Campañillas, allí, incrustado, intentando investigar el caso y fui testigo… Recuerdo perfectamente, justo después de los atentados del 11 de Septiembre, que estaba en la otra casa (porque Andrés tenía dos casas), en la casa del campo, que sonó su teléfono y yo escuché una conversación de Andrés con una conocida presentadora de televisión que además era la hija de uno de los mayores magnates de los medios de comunicación de España que estaba siendo tratado por Andrés. Y esta presentadora le llamaba angustiada pidiendo su consejo para saber si aquello era el fin del mundo, si había empezado ya la tercera guerra mundial.  Con lo cual, te quiero decir que me consta. De hecho un día, esto ya no lo puedo asegurar, pero un día me enseñó una foto de los reyes de España autografiada, dedicada, que bueno, se puede conseguir de muchas formas pero él me aseguraba que había estado en varias ocasiones en la Moncloa porque a la Reina Sofía le interesaban mucho estos temas y que le habían puesto un avión y demás. Esto no me consta pero lo otro, lo de la presentadora, si soy testigo. Bueno resumiendo mucho…



- R.V: Y yo, no me hace falta tener la prueba pero creo que la Casa Real no le puso un avión, eh.

- M.C: Probablemente no, probablemente no, sin embargo tú sabes como yo que la Reina Sofía organizaba unas reuniones…

- R.V: Ah claro, eso es otra cosa, evidentemente. Tener un interés, pedir una información, se pueden contar cosas, pero otra muy diferente es tener tal grado de aceptación como para ponerle un avión, hasta ese punto no.

- R.V: Claro, pero si es cierto lo que comentáis, con Fernando Jiménez del Oso, con J.J. Benítez con Ramiro Calle, o sea que es una mujer que se interesa por estos temas aunque no haya sido una cosa muy constante ni pendiente pero que sí, ella es una mujer, pues eso, curiosa…

- M.C: Claro y con mucho interés en estos temas. Lo hemos comentado ya en alguna ocasión. Desde niña. Y sobre todo por el mundo del chamanismo que descubrió en alguno de los viajes oficiales a Perú y a México, precisamente acompañada por J.J. Benitez en su día. Pero bueno, independientemente de eso, sí me consta que había un gran flujo de clientes de un alto poder adquisitivo: empresarios, políticos, deportistas… Y todos estaban convencidos de que aquello era real.  Todos lo queríamos creer, porque cuando hablabas con Andrés y sobre todo alguien como yo que viene del mundo de la teología, y veías que el tío empezaba a citarte párrafos de la Biblia y a hilar historias de los Evangelios, decías, joder  ¿de dónde saca estos conocimientos? Si es un humilde jornalero sin prácticamente estudios. Bueno, el caso es que, claro toda investigación requiere que en un momento determinado te pongas serio. Porque yo quería participar en las operaciones, quería verlas de cerca, no a dos metros de distancia. Y además el momento en el que se abría el cuerpo, salvo en las operaciones leves que se hacían en el vientre y demás (te hacía salir). Él te enseñaba unos vídeos de operaciones de testículos, de operaciones de cerebro, de operaciones de columna, muy espectaculares pero en los que la grabación estaba cortada, lo cual es sospechoso, ¿no? Porque si tu quieres tener una prueba de que lo que haces es cierto, no tiene sentido que te pongas a grabar cuando el paciente se pone en la camilla, cortes la grabación y vuelvas a grabar cuando el cuerpo ya está abierto y solo ves sangre. Vuelves a cortar la grabación y vuelves a grabar cuando el paciente ya sale de la consulta.

- R.V: Claro, pero independientemente de eso se supone que la persona que luego le hace la operación la veía recuperada, con algún informe en el que pusiera que esta persona tenía una enfermedad y después pasado x tiempo ya se ha curado. ¿Te enseñó algún caso así?

- M.C: Esa fue la siguiente fase de la investigación. Queríamos constatar, para demostrar que el caso era cierto, que las curaciones se producían y que lo podíamos demostrar con informes médicos.

- R.V.: Pero no pudiste.

- M.C: No, no pude porque intentamos ponerle una pequeña trampilla para ver si realmente sus diagnósticos y sus curaciones eran reales. ,Así que, digamos que le llevamos a una serie de enfermos que supuestamente tenían un problema que no tenían. Y él asentía y los operaba de ese problema que no tenían. Claro tú dices: “no vaya a ser que le hemos dicho que este tipo tiene un cáncer, que realmente lo tuviese y no se lo hubieran diagnosticado y no lo supiese”. Pero fuimos rizando el rizo hasta límites realmente rocambolescos y llegar a llevarle a un chico vestido de mujer para que le operase de los ovarios y que le operase de los ovarios. Y aquí ya no. Esto ya no. Entonces es cuando decidimos tomar unas muestras a hurtadillas, cuando el tiraba las muestras de las operaciones, las vísceras, los algodones… yo me llevé una muestra, la mandamos a analizar y cuando llegan los análisis… eran de origen animal, eran higadillos de pollo y cosas así.

- R.V: Hasta que finalmente este personaje fue, vamos a escuchar la información, fue detenido.

- (Grabación Informativos TVE)

“Nos vamos a Málaga donde han detenido a un curandero que según la policía fingía extraer órganos enfermos a los pacientes y después, una vez supuestamente curados, también supuestamente se los reimplantaba. Según los investigadores, lo que mostraba a los pacientes no eran sus órganos enfermos sino vísceras de animales. La detención se produjo además cuando se encontraba en plena faena. Lo cuenta Paula Pérez:

“Primero abre la herida con un bisturí, sin dolor, sin provocar grandes hemorragias. Después con sus propias manos extrae el tumor. Todos los presentes pueden verlo entre sus manos. Es el milagroso método de Andrés Ballesteros, el curandero del malagueño barrio de Campanillas, pero lo que la policía ha descubierto…”

- R.V: Es un personaje, un gurú curandero detenido. Manuel Carballal ¿Qué podemos decir de este personaje de última hora?

- M.C: Yo estaba el día de la detención, el día que conseguimos que varios pacientes interpusiesen denuncias, lo que pasa es que le tenían mucho miedo porque Andrés no solo era un curandero, Andrés se había convertido en un Mesías, en un profeta. De hecho descubrimos que Andrés durante 15 años había pertenecido a los Testigos de Jehová, se dedicaba a vender la Atalaya y el Despertar, las revistas de los Testigos de Jehová por las calles de Málaga. Y de ahí le venían esos conocimientos teológicos y exegéticos de los que hacía gala y que no le salvaron de terminar en un calabozo por varias denuncias de familias de personas que incluso habían fallecido al abandonar un tratamiento médico convencional porque creían que Andrés ya les había extirpado el cáncer.

- R.V: Y otro caso que vamos a tratar, que nos vas a contar y que tiene que ver con un supuesto caso perfecto que tiene que ver con el fenómeno OVNI.

- M.C: Si, en este caso nos vamos al tema OVNI. Es otro caso fantástico. Fueron dos años de investigación en los que aprendí muchísimo, por lo que os decía antes, que tienes que desarrollar cada investigación... El caso se inicia aparentemente como un caso de transcomunicación instrumental. Este es un ejecutivo de una conocida aseguradora española al que yo había conocido porque durante muchos años el había sido devoto de Sai Baba. Yo estaba investigando en ese momento el tema del gurú indio Bhagawan Sai Baba y era un testimonio más de los que había recogido. Unos nueve meses después de que nos hubiésemos conocido -no teníamos más trato, simplemente yo le había conocido por esa relación con Sai Baba-, se pone en contacto conmigo porque me cuenta que acababa de separarse de su mujer, que se ha ido a un piso de soltero. Y que por la noche se le encendía la televisión y escuchaba voces que se manifestaban a través de ella. Yo inicialmente pensé que se trataba de un caso de hipnogogia o hipnopompia, o sea que él había tenido una especie de alucinación pre o post onírica y que eso no había ocurrido realmente. Entonces intenté tranquilizarlo y le dije: “Hombre pues si eso vuelve a ocurrir, grábalo. Si excepcionalmente se oyen voces de tu televisión, grábalo.” Y oh, sorpresa, unos días después vuelve a llamarme y me dice que ha vuelto a reproducirse el fenómeno y me trae las grabaciones…Y en las grabaciones se escucha perfectamente el diálogo entre Ismael, entre este ejecutivo y una segunda voz de un tono metálico, con una cadencia más pausada, que en teoría salía de su televisor. Claro, a partir de aquí, ya no hay posibilidad para una explicación psicológica. Esas voces existen: o estamos ante un fraude o estamos ante un hecho real.

- R.V: Un supuesto hecho real, perdona Manuel, que dio hasta un testimonio (lo vamos a escuchar) de una abducción:

-Grabación:

“Cuando venía para acá, a altas horas de la madrugada, veo la consabida lucecita, que yo le llamo la consabida lucecita, pero el comportamiento es curioso, no viene tras de mí, pasa por el horizonte solo. Yo completamente garro, miro la hora, no sé qué lapso pasó,  creo que no llegaría a 15 minutos y vuelve a pasarse la luz…”

- R.V: Otra de las cosas que consiguió este personaje, Ismael, este contactado, es una grabación de supuestamente el motor de un OVNI:

-Grabación:

“Son las 3.40 de la madrugada. Me dirijo de Lugo hacía la Coruña, vengo de Valladolid y a lo lejos veo la consabida lucecita que me suele hacer compañía, a veces, durante los viajes (...). De nuevo me cruzo en la carretera con la luz. Las 4 menos 4 minutos de la madrugada. Nuevamente pasa por delante y se aleja (…) ¡Son las 4 y tres minutos y ahora está arriba del todo, arriba del coche! ¡Arriba del coche a unos 5 metros…!”

- R.V: Pero Manuel ¿Qué tienen estos personajes? ¿Qué buscan? ¿Dinero? Tampoco consiguen mucho… A este lo conocí yo, tenía bastante dinero. No lo hace por dinero ¿lo hace por ego? ¿por qué lo hace? ¿O por qué le falla un tornillo…?

- M.C: Cada caso es diferente. En el caso de Andrés Ballesteros, aunque amasó una gran fortuna, yo estoy convencido de que él lo que siempre quiso es convertirse en profeta. Convertirse en el Jesucristo que él siempre había admirado. Y lo consiguió. En el caso de Ismael, el tenía un plan muy bien desarrollado para convertirse en Sixto Paz, en un contactado profesional. Quería profesionalizarse en el mundo de contactismo. Viajar por todo el mundo, dar conferencias, ser un personaje conocido…

- R.V: Ego en cierto modo.

- M.C: Si, el ego es un factor determinante.

- R.V: Y bueno, contactó contigo para que hicieras de portavoz de lo que le ocurría…

- M.C: Claro, para que yo fuese su Juan el Bautista. Para que yo fuese quién avalase su historia y “lo presentase en sociedad”. En este caso, además, es la primera vez en mi vida que  yo utilicé la filología en una investigación, por qué le pasamos la grabación en la que se oían las dos voces a un amigo filólogo para que hiciese un estudio del castellano que hablaban esos supuestos extraterrestres. En un desplazamiento a Madrid puse al pobre José Juan Montejo y a Clara Tahoces a hacerle un seguimiento para ver con quién se reunía, bueno es una larga historia… Es uno de los capítulos que en el libro está mucho más desarrollado, porque fueron dos años de trabajo. Pero este tipo de casos te obligan, como ya he dicho, a desarrollar en ingenio y a buscar nuevas herramientas para poder comprobar si la historia es real o como en este caso es un fraude.

- R.V: Este es otro fraude conocido y destapado y lo hemos conocido aquí. Manuel Carballal, alias “Juan el Bautista” no?

- M.C: Sí, esa era la idea, esa era la idea.

- R.V: El Cuaderno de Campo, el quinto Cuaderno de Campo que ha publicado Manuel Carballal: “Traficantes de Ilusiones”. Manuel Carballal, muchas gracias y seguimos contando verdades… ¿vale?

- R.V: Y te seguiremos la pista en este, porque además los oyentes, como hemos dicho, pueden ver los casos mucho más desarrollados de lo que has podido contar.

- M.C: Muchísimas gracias.


PRESENTACIÓN DEL CUADERNO DE CAMPO Nº 5 EN LA ROSA DE LOS VIENTOS


(Imagen cortesía de Ángel Gabriel Ayuso)

-  Rosa de los Vientos: Los gurús: Manuel Carballal, verdad y mentira de una serie de personajes. Pero antes de nada, acabas de sacar y publicar un libro, vamos a comentarlo. Se titula Traficantes de Ilusiones, pues son eso ¿no?, los gurús…




- Manuel Carballal: Si a lo largo de todos estos años de recorrido buscando misterios por todo el planeta en muchas ocasiones nos encontramos con personajes muy carismáticos, muy elocuentes, que hablan muy bien y que aparentemente tienen pruebas irrefutables de que todo lo que ellos cuentan es cierto, es demostrable. Y esos casos exigen un esfuerzo añadido porque no se trata de un testigo eventual que va por una carretera y ve una luz en el cielo. No se trata de una persona que oye golpes en su piso. No son casos esporádicos. Son casos de larga duración que requieren investigaciones de larga duración y que independientemente de cual sea la conclusión final, te obligan a desarrollar todo tu ingenio como investigador. Muchas veces oímos que estos temas de las cosas paranormales no se pueden investigar con la ciencia y no es verdad. Ahí lo que hay que hacer es…, ahora que estaba hablando Fernando de Anonymous, lo que hay que hacer es un poco como hacen los hackers ¿no? utilizar el pensamiento lateral para hackear el fraude. Hay que buscar nuevas herramientas o aplicar las herramientas que ya existen y eso hace que desarrolles mucho el ingenio para poder investigar estos casos extremadamente extraordinarios.

- R.V: Casos que se encuentran en este libro, Traficantes de ilusiones y una serie de temas, que es una nueva muestra de esos Cuadernos de Campo, de esas notas que todos los investigadores tenéis y tu también, por supuesto.

- M.C: Bueno en realidad no todos los investigadores, solo lo investigadores que hacen trabajo de campo, porque el que solo hace trabajo de gabinete o de archivo no utiliza los cuadernos de campo. Y es muy lícito pero yo creo que se pierden una parte fundamental que es la dimensión humana de estos temas y esto es algo que últimamente he discutido mucho con otros colegas que dicen que no… que claro, que si tú te implicas con el testigo puedes ser más subjetivo, que lo mejor es hacer estadísticas, consultar bibliografía… A mi me parece una barbaridad, es como si un policía que va a investigar un crimen ni va a la escena del crimen ni interroga a los testigos, ni interroga al sospechoso y se dedica a leer “El Caso”…

- R.V: Claro, pero yo no sé si a ti te habrá pasado que al igual que en un momento dado ves una película una vez y te fijas en unos detalles, si la vuelves a ver una segunda vez es como que te fijas más en otras cosas y una tercera vez en otras… entonces tu en estas investigaciones que has hecho de campo, es esos Cuadernos de Campo que has estado apuntando, cuando luego te has puesto a analizar para escribir el libro de vez en cuando te ha saltado la chispa en algo que a lo mejor no le habías puesto tanto interés, o que dices ¡ahí va!, esto como se me ha pasado a mi tanto tiempo desapercibido y ahora veo que es algo muy concluyente…¿te ha pasado alguna vez uno de estos casos?

- M. C: Muy bueno. Efectivamente pero por una razón muy sencilla, porque con el paso de los años tu vas adquiriendo una experiencia que no tenías antes. Claro, hace 30 años era un poco más joven que ahora y un poco más inexperto y con el paso de los años, y a medida que vas haciendo rodaje y que vas conociendo más y más casos, es lo que en criminología se llama “los procesos experienciales” ¿no?, lo del olfato, lo que dicen de los viejos policías: que llegan a la escena del crimen y parece que huelen quien fue el culpable. Vas desarrollando el olfato y cuando vuelves a revisar las notas que has tomado, -porque yo soy un enfermo de las notas, yo la anoto absolutamente todo, no te puedes imaginar-. Yo te podría decir donde estaba cada segundo de cualquiera de mis viajes porque anoto a la hora en la que salgo, la hora a la que echo gasolina, cuanto pago de gasolina, donde está el peaje, cuánto cuesta el peaje… es una cosa enfermiza. Pero eso es lo que me permite ahora, en estos cuadernos de campo, reconstruir milimétricamente las historias sobre todo en algunos casos que fueron años de investigación, ¡eh!, hay casos que fueron muy complejos, igual comentamos alguno esta noche, que requirieron años de trabajo, hacer cosas que parecían de película de espías, de verdad, hay anécdotas que parecen sacadas de una novela pero que son reales porque te obligan a desarrollar todo tu ingenio. Cuando te enfrentas a uno de estos pesos pesados, de los gurús del misterio, de los profetas, a veces tienes que hacer cosas muy sorprendentes.




- R. V: Vamos a conocer alguno de esos casos, alguno de esos personajes, alguno de esos gurús. Tanto es así que el que decimos ahora, el que citamos ahora, decía que era nada más y nada menos que la reencarnación de Jesucristo. Se llamaba Saulo Sabá.

- M.C: Sí, la historia de Saulo Sabá... Los que lleven muchos años en estos temas lo recordarán, porque fue todo un fenómeno social. El apareció en programas muy conocidos como Crónicas Marcianas y demás, explicando su historia. Una historia que comienza -y esto es brillante-, fijaros que detalle más ingenioso… una historia que comienza en realidad 53 días antes de su nacimiento porque esto es algo que él incorpora después a su relato, pero es cierto que el 3 de Junio de 1967 se produce uno de los grandes casos ovni en Villafranca de los Barros, Badajoz. Un caso protagonizado por pilotos que además es uno de los expedientes OVNI desclasificados por el Ejército del Aire. Un caso radar-visual, es decir un avistamiento que aparece detectado en los radares y uno de los casos, de los poquísimos expedientes OVNI desclasificados por el ejército del Aire Español que incluye una foto del objeto. Claro, es un caso estupendo. Esto ocurre 53 días antes de su nacimiento y después veréis porqué, porque él cuenta que desde muy pequeñito tenía unos amigos muy extraños, que él creía que eran unos niños como él, pero que eran unos niños raros que el suponía que estaban enfermos… si queréis mejor dejamos que lo cuente él y escuchamos una grabación.

R.V: lo escuchamos, venga.

- S.B (grabación):
“Ellos son de Europa, el planeta que circunda al planeta Júpiter, planeta del sistema solar y bueno yo siempre los tuve como unos amigos niños, bastante más bajitos de lo que soy yo ahora, entonces eran de mi estatura. Ojos muy grandes, apenas nariz, la boca prácticamente no tiene labios, muy arrugaditos y lógicamente no pierdo el contacto. Yo me hago funcionario del estado y me voy a una provincia lejana de la que yo venía, yo era madrileño entonces, y bueno, me traslado a la provincia de Soria donde resido como profesional de mi labor. Y allí tengo un accidente de tráfico con unas heridas absolutamente graves. Y en el tercer o cuarto día de estar allí, por la noche, vinieron mis amiguetes y me dijeron que me habían curado de todo mal que en ese momento me apreciaban. Tenía por ejemplo una fractura de peroné, tenía una fractura en tres huesos de la cara…”

“¿Quieres decir que ellos por su cuenta ya te habían operado?

“Si, habían intervenido, si...”

- M.C: Fijaros una cosa importante que ha dicho: que él se hizo funcionario… Esta persona que contaba que de pequeño  tenía unos amigos, unos niños muy extraños que venían del satélite Europa de Júpiter, extraterrestres…

- R.V: Y lo decía y tan pancho se quedaba.

- M.C: Sí, y esto es lo más suave que decía. Pues este tipo era policía y claro nosotros valoramos mucho estos testimonios en el mundo de lo paranormal.  Cuando un policía, un militar, un guardia civil, nos cuenta que ha presenciado un fenómeno extraño, son testimonios que valoramos mucho. Cuando esto te viene de un guardia civil, te desarmaba ¿no? Él cuenta que después de ese accidente vuelve a contactar con ellos en el hospital, como ha dicho, que lo intervienen, lo sanan milagrosamente y a partir de entonces le entregan doce carpetas escritas en un papel que en teoría no existía en la tierra, con una serie de textos, de revelaciones. Él publica en 1.999 su primer libro Tu voluntad y no la mía, que en teoría sería la transcripción de estos documentos…

- R.V: O sea, como un libro revelado.

- M.C: Sí. Tenían que haber sido doce. Cuando publica el primero y aparece en los medios, se convierte en un tío muy mediático. Porque era muy convincente y además era un tío alto, guapo, de ojos azules, con su melenita rubia, su barba cuidada… tenía un aire crístico que tampoco era casual, no. Y este personaje llegó a ser… Fíjate que hoy todo el mundo conoce la revista Año Cero, la revista Enigmas, la revista Más Allá… pero la gran revista decana de estos temas, que se comenzó a publicar en 1972 fue Karma 7. Y Karma 7 en toda su historia solo dedicó una portada a un personaje del mundo del misterio, (precisamente cuando la dirigía nuestro compañero Josep Guijarro que vivió este caso también en primera línea de batalla), y fue Saulo Sabá. Él fue portada de Karma 7. En el año 2000 el profetiza que el 27 de Noviembre de ese año se va a producir un contacto OVNI que van a poder grabar las cámaras, que va a ser como “Encuentros en la  tercera fase” pero en las faldas del volcán Popocatépetl y eso no ocurre. Además coincidió que estaban allí J.J.Benítez y Blanca presentando “Caballo de Troya”. Todo el mundo estaba pendiente del Popo, pero fíjate que interesante -y esta es otra lección que aprendimos de esta historia-, que desde que Michael Persinger empezó a investigar los fenómenos luminosos que se producían alrededor de los volcanes, en los movimientos sísmicos (eso está muy documentado en la historia de la ufología), el descubrió que el fenómeno de las luces tectónicas, asociadas a los movimientos tectónicos que producen la ignición de gases que generan luces en el cielo y que además es uno de los capítulos más bonitos de la historia de la Ufología, siempre lo digo, porque él lo que intentaba con esa investigación OVNI era un sistema de predecir terremotos y por lo tanto salvar vidas… Porque sí, está documentado que hay muchos casos de luces extrañas cerca de volcanes y sobre todo en el Popocatépetl. O sea que si tu quieres apostar a que se va a ver un OVNI en una fecha determinada, en un lugar del mundo, lo mejor es que digas un volcán porque tienes más posibilidades de que algo se vea. Pero no tuvo suerte y a partir de ahí desaparece misteriosamente. De repente deja la editorial, deja a los medios de comunicación, se fuga, deja a su esposa, deja a su familia y desaparece. Y le perdemos la pista.

- R.V: Tanto se la perdemos que Javier Sevillano ha estado también detrás de la pista de él. No sabemos nada de él. ¿Dónde está? Pues que se ponga en contacto con nosotros que tiene una entrevista.

- M.C: ¡Y dos! Te lo digo yo: está en Fuengirola. No quiero hacer spoiler, pero ahora mismo por lo menos, el último domicilio es en Fuengirola, porque estuvo pegando tumbos… se fue de España, esto lo averiguamos después.

- R.V: También estuvo viviendo muy cerca de aquí, donde están los estudios de la radio.

- M.C: También, también, efectivamente. Bueno y en Baleares, y en Sevilla y en Málaga…

- R.V: ¿Se sabe a qué se dedica ahora?

- M.C: Si. Vamos a hacer el desenlace entonces. En Enero de 2018 reaparece muy brevemente. Totalmente irreconocible porque se había quedado calvo, se había afeitado la barba, había ganado unos kilitosy aparece en el programa Go Talent acompañando a su esposa. Yo cuando lo reconocí dije:¡Hostia! Ese es Saulo Sabá. Y entonces es cuando yo reabro el caso y empiezo una reinvestigación.

- R.V: Perdona ¿cuál era el talento?

- M.C: Su compañera, la chica con la que se fugó, decía que imitaba las voces de todos los cantantes. O sea hay quién imita a un cantante, hay quién imita a otro, pues ella decía que los imitaba a todos. Y de hecho pasó, le gustó a Risto Mejide, a Jorge Javier Vázquez, porque pasó la primera prueba y volvió al programa pero cuando volvió ya no estaba acompañada por Saulo Sabá… ahora sé porque no estaba acompañada por Saulo. Bueno el caso es que yo abro el caso de nuevo, me pongo a reinvestigar, hablo con los editores, hablo con toda la gente que lo conoció y descubro su nombre real que lógicamente no era Saulo Sabá. Y cuando empiezas a seguir la pista de su nombre real descubro que cuando él desaparece… el siempre decía en los programas de radio y televisión en los que intervenía, que él no enseñaba las pruebas que tenía, esos documentos escritos en un papel no terrestre, fotografías de Europa -porque el viajó a Europa, a Júpiter, con sus amigos extraterrestres-, que tenía fotos, filmaciones, materiales no humanos, los partes médicos de esa curación milagrosa… y no los enseñaba porque le perseguía el CESID -el CNI de esta época-, porque él tenía una revelación que iba a cambiar el mundo… Y era verdad que le perseguían, porque justo en ese momento, cuando él desaparece, se había interpuesto la primera denuncia. Porque él, aprovechando su condición de guardia civil, había abierto en Alcalá de Henares una academia de oposiciones en la que había estafado a un montón de gente. Cuando llegó la denuncia él se fue de España, dejó sola a su compañera que es la que se comió el marrón con una petición de condena de cinco años. Y cuando yo empiezo a reconstruir su historia me encuentro con un expediente policial, lo tengo aquí delante, de hecho en el libro lo reproduzco, con cuatro páginas de antecedentes penales por estafas en serie. Pedí un informe a una gestoría sobre las empresas que estaban a su nombre y demás para poder seguir su rastro y me quedo alucinado porque era capaz de sacar dinero hasta de debajo de las piedras. Si queréis escuchamos lo que cuenta una de las víctimas.

- R.V: Vamos a escuchar uno de los testimonios de una de las víctimas, uno de los estafados por este personaje que decía ser Jesucristo. Esta grabación pertenece a una persona que se llama Francisco Javier Quesada.

- F.J.Q (grabación):
“-Le compré un Iphone por internet, que el anunciaba en Ebay y me llegó un juguete sabes…

“- No me digas.

“- Y pagué, vamos cuatrocientos y pico fue. El tío entonces, con muy buenas palabras y todo, me dijo que lo habían engañado a él, que me mandaría el dinero. Pero vamos que luego hice una plataforma de afectados en Ebay y fueron mucha gente los afectados, mucha, mucha, y raíz de eso pues denunciamos. Yo busqué las empresas que tenía, a nombre de quién estaban puestas, a nombre de la mujer, en fin, lo busqué todo y se lo mandé a la policía.

“- ¿Cuántos afectado crees que pudo haber con el tema de los Iphone?

“- Ciento y pico. Que denunciaran creo que fueron sesenta, pero hubo quien no denunció. Fueron ciento y pico.

“- Ciento y pico a cuatrocientos euros es una pasta…

“- Pues sí, claro.”

- R.V: Este era Jesucristo con Iphone…

- M.C: Bueno con Iphone, redes sociales, academias… montó un montón de negocios. Claro, cuando pillaban el fraude tenía que cambiar de ciudad, así fue dando tumbos y el acompañó a su esposa, porque yo me pongo en contacto con instituciones penitenciarias, tengo todas las entradas y salidas de prisión, y cuando ella por primera vez va a ese programa de televisión él la pudo acompañar porque justo estaba a punto de entrar en prisión y cuando ella volvió al programa, él acababa de entrar en la prisión de Murcia luego fue destinado a la de Alicante y lógicamente por eso ya no pudo acompañarla. Pero fíjate tú el testimonio de un policía que parecía blindado con tan grandes pruebas, que hizo tanto eco mediático en su momento y que al final era un estafador en serie.

- R.V: Bueno pues la figura de Saulo Sabá es el primer protagonista, el primer gurú de esta noche pero vamos a tratar algunos casos más…

Continúa en la parte II


martes, 9 de junio de 2020

MANUEL CARBALLAL. INTRODUCCIÓN Al CUADERNO DE CAMPO: TRAFICANTES DE ILUSIONES


TRAFICANTES DE ILUSIONES: 
CUANDO MISTERIO 
SE ESCRIBE CON M DE MENTIRA


En 2017 la siniestra palabra posverdad fue incorporada al diccionario de la Real Academia Española (RAE).

Según la RAE se entiende por posverdad la “distorsión deliberada de una realidad, que manipula creencias y emociones con el fin de influir en la opinión pública y en actitudes sociales”.


El término tiene su origen en el contexto político, pero en el siglo XXI el uso de la posverdad o mentira emotiva se ha traspolado a la economía, el periodismo, el comercio, el derecho… y el misterio. Cualquier ámbito en que “la distorsión deliberada de la realidad, en la que unos hechos objetivos tienen menos influencia que las apelaciones a las emociones y a las creencias personales” resulte rentable.

Que vivimos rodeados de mentiras no es ningún secreto. De las preferentes a Milli Vanilli, pasando por el “Hombre de “Piltdown”, las “Piedras de Beringuer”, el Forum Filatélico, los EREs de Andalucía, las fake news, etc. Nos hemos acostumbrado a vivir en la mentira.

En los últimos años, algunos personajes muy mediáticos convirtieron la posverdad en arte. Tipos como Paco Sanz, el hombre de los 2.000 tumores o Fernando Blanco, el padre de la niña enferma Nadia, obtuvieron millones manipulando nuestras emociones y creencias. Sin embargo, no aprendimos nada.

Si es posible engañar en el mundo de la televisión, la banca, la política, la economía o la ciencia, donde se supone que existen controles más rigurosos para acreditar un currículum profesional o académico, en el mundo del misterio la mentira es mucho más fácil. Porque no existe ese control.

Cualquiera puede autodenominarse astrólogo, vidente, ufólogo, médium, sanador, psíquico, contactado o incluso divulgador o investigador de anomalías, sin que nadie pueda exigirle una titulación que lo acredite como tal. Porque esa titulación no existe.

Durante las últimas tres décadas he tenido la oportunidad de conocer personalmente a todos los psíquicos, médiums, contactados, videntes, curanderos y paragnostas relevantes de España y también muchos extranjeros. Así como a los divulgadores e investigadores que los catapultaron a la fama. Y lamento decir que la inmensa mayoría resultaron ser unos estafadores.

Algunos de estos personajes fueron proyectados al estrellato de lo paranormal por conocidos, queridos y respetados divulgadores e investigadores del misterio.

A unos les llenaban horas de emisión. A otros les hacían vender revistas y libros. Y a algunos les permitían afianzar sus prejuicios y creencias, al considerar que tal o cual “psíquico” certificaba sus postulados sobre lo paranormal. Y cuando desvelamos que todo era un fraude, hubo quien encajó los hechos con deportividad y quien, por el contrarío, prefirió matar al mensajero, defendiendo lo indefendible.

Las reacciones que vas a descubrir, ante algunos de los escándalos más sonados de la historia de las anomalías en España, también nos enseñan mucho sobre alguno de los referentes de estos temas en nuestro país.



¿Qué tienen en común un policía, un famoso ex actor, un humilde hombre del campo, un audaz ejecutivo y un prestigioso académico, todos ellos locuaces, convincentes y poseedores de “pruebas irrefutables” de sus experiencias extraordinarias? Que todos ellos eran y son traficantes de esperanzas. Nuestras ilusiones más íntimas.

Personajes sorprendentes, que obtuvieron el aplauso y el apoyo de investigadores, divulgadores y académicos de gran fama y prestigio. Arrastrando con ellos a millones de lectores, televidentes y oyentes, que creyeron en sus promesas, por los avales que presentaban.

Son solo cinco ejemplos. Hay miles. Pero he escogido estos cinco casos, extraídos de mis diarios de investigación, porque todos y cada uno de ellos nos enseñó algo. Nos aportó una moraleja, aunque esta haya sido redactada con lágrimas y sangre.

Y a la vez, cada caso, nos obligó a utilizar la imaginación, a buscar nuevas herramientas para la investigación de anomalías. O a adaptar las que ya nos ofrecen las diferentes ciencias. En definitiva, a utilizar el “pensamiento lateral” para enfrentarnos a cada situación, hasta conseguir hackear el fraude.

Este cuaderno de campo es por tanto, de alguna forma, un manual heterodoxo de nuevas técnicas de investigación de anomalías, confeccionado sobre el terreno y en base a la experiencia personal. Porque cada uno de los casos que incluye nos enfrentó a situaciones insólitas. Que a veces más parecerán una crónica detectivesca, que un ensayo sobre anomalías.

Pero lo que te voy a pedir en este cuaderno es que me acompañes en un viaje a la decepción. Soy un buen guía porque conozco perfectamente el camino. Lo he recorrido en infinidad de ocasiones y estoy familiarizado con cada curva, bache y obstáculo de la ruta.

Es un paisaje árido, triste, amargo. Un territorio hostil donde la honestidad no es bienvenida.

Pero te prometo que, como en cada viaje difícil, regresarás más fuerte, seguro y maduro. Porque cuando te secas las lágrimas que te nublan la visión y recuperas el resuello tras la angustia de la decepción, aprendes tanto, tantísimo, sobre la naturaleza humana y sobre ti mismo, que el viaje habrá merecido la pena.

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jueves, 14 de mayo de 2020

MANUEL CARBALLAL: VIAJE PERSONAL AL CANDOMBLÉ


No era la primera vez, ni la última, que visitaba un terreiro. Pero en esta ocasión las gestiones para acceder al lugar de culto habían sido lentas y complejas. Para los seguidores del candomblé, en este caso mayormente emigrantes brasileños, se trata de una auténtica religión. Una religión profesada con absoluta entrega y devoción que, como toda forma de religión, merece nuestro más absoluto respeto.


Un amigo de un amigo del esposo de la "Mae de_Santo" había intercedido para que pudiésemos asistir aquella noche a la celebración. No nos dieron dirección ni seña alguna para localizar el terreiro, sino que nos citaron por la tarde en el centro de Lisboa con un personaje de aspecto desaliñado y poco tranquilizador. Él habría de conducirnos al terreiro donde se invocaría a los loas del candomblé.

Esta aureola de misterio es comprensible teniendo en cuenta que, si ya en Cuba o Brasil estas religiones han sido despectivamente criticadas por los intelectuales, en Europa tales prácticas son consideradas absurdas supersticiones de ignorantes por parte de la Iglesia y los racionalistas componentes de nuestra "élite cultural". 

Entendería más aún esta prudente discreción de no permitirnos conocer la ubicación del terreiro, al encontrarme en el mismo importantes personajes de la cultura y la economía portuguesa. Personajes que públicamente podrían mostrarse indiferentes con estas "supersticiones africanas" pero que en realidad profesaban tiernamente la fe del candomblé.

Salimos de Lisboa en dirección al norte, y al cabo de una media hora dejamos la autopista y comenzamos a circular por carreteras secundarias. Estoy seguro de que aquel rodeo por caminos vecinales tenía como objeto desorientarnos. En lo que a mí respecta, lo consiguió. Cuando por fin llegamos a nuestro destino ya había comenzado a oscurecer. Sinceramente, yo no tenía ni la más remota idea de dónde me encontraba.

El terreiro estaba en lo alto de un monte cercano a la costa pero ignoro que monte y en que parte de la misma.

La finca era bastante grande y estaba totalmente cercada. En su centro se encontraba una gran casa de aspecto colonial. A lo largo de varias docenas de metros, en la parte frontal de la finca, se amontoban numerosos coches. La mayoría, vehículos lujosos con matrícula de Lisboa. Poco después me sorprendería al descubrir que muchos de los devotos asistentes al candomblé pertenecían a las clases sociales más acomodadas. Incluso reconocía a los propietarios de un importante semanario de la capital.

El recelo inicial y las miradas de desconfianza se tornaron en minutos en una acogedora hospitalidad. Lejos de ser esa celebración oscura y satánica que muchos imaginan, el ritual de brujería afro-brasileña es, por el contrario, colorista, luminoso y abierto.


Desde el instante en que franqueamos la puerta principal pudimos contemplar en habitaciones, salas o al aire libre, infinidad de pequeños altares donde se encontraban todos y cada uno de los loas del candomblé. Así, Oxan, orixá de los rayos, Yarsán, orixá del viento, Yemanyá, orixá del mar, o u Oxissí, orixá de la caza, entre otros, disfrutaban de un pequeño rincón particular en el terreiro donde los devotos del ritual podían rendirles culto o pedirles sus favores.

Minutos antes de las 17.00 h comenzaron a hacer su aparición los "Fillos de Santo" —especie de médiums que ayudarán al "Pai o Mai de Santo", sacerdote, en el transcurso del candomblé— y los fieles y creyentes que acudían a la ceremonia cual católicos que asisten al rosario.

Entre sonrisas cordiales y alguna que otra inquisitiva mirada de desconfianza hacia los intrusos que éramos nosotros, los "Fillos de Santo" se cambiaron, sustituyendo sus trajes o vestidos de calle por resplandecientes ropas blancas con las que se efectúa el ritual. Por fin, a las cinco de la tarde hizo su aparición la suma sacerdotisa de la celebración, la "Mai de Santo". Una robusta mujer de ojos limpios y sonrisa sincera que nos invitó a acompañarla a la amplia sala donde tendría lugar el ritual, situándonos a la derecha de su "trono". A su izquierda se encontraban los tres tambores assotor. Por fin, a un gesto suyo, comenzó el candomblé.

Los inciensos fueron encendidos, los tambores empezaron a bramar y, uno a uno, los "Fillos de Santo" comenzaron a entrar en la sala, moviéndose al ritmo de la música y postrándose ante el trono de la "Mai", saludándola y arrodillándose en señal de adoración a los loas. El espectáculo era impresionante. Más de una veintena de hombres y mujeres de todas las edades y estatus sociales, danzando al ritmo de los tambores y esperando la llegada de los loas que habrían de "cabalgarlos" —poseerlos—. Por fin, la "Mai", levantándose de su trono, va tocando la frente de sus "hijos" con su diestra. Cada discípulo tocado comienza a danzar aún más frenéticamente, saltando, arrojándose al suelo, convulsionándose. Hasta tal punto que tres o cuatro hombres, también vestidos de blanco, que permanecían al margen de la celebración como vigilantes, han de intervenir para impedir que los danzantes, ahora ya "cabalgados por los loas" se dañen a sí mismos.

Finalmente, al cabo de un buen rato, poco a poco y uno por uno, los "Fillos" son abandonados por los espíritus y se arrodillan en círculo alrededor de la "Mai". Todos alzan la diestra hacia la sacerdotisa. Después me explicaría uno de ellos que era para cederle parte de su energía personal, a fin de que pudiese soportar la incorporación en su cuerpo de un espíritu tan poderoso, y cierran los ojos concentrándose.

De repente, la voluminosa mujer sufre unas bruscas convulsiones, grita, y su voz y su rostro parecen cambiar. Intuimos que algo extraño está ocurriendo. Efectivamente. Enseguida comienza a hablar. Mi portugués no es lo suficientemente bueno como para entender lo que dice más que a frases sueltas. Pregunto a alguien y me responde que ha entrado en el cuerpo de la "Mai" Pombayira, la mujer de los siete maridos.

Es fascinante observar cómo la "Mai" cambia su conducta en función de los rasgos que caracterizan al supuesto espíritu que la posee. Así, cuando penetra en ella Pombayira, comienza a fumar un cigarrillo a través de una larga boquilla de nácar, mientras se pasea la sala mirando coquetamente a todos los hombres presentes, especialmente a nosotros. Cuando, apenas una hora después, es Ogún Guerrero quien entra en el cuerpo de la mujer, ésta adquiere sus atributos; toma un gran cigarro y blande un machete con asombroso dominio, como si verdaderamente estuviésemos ante un experimentado guerrero africano.

Así van transcurriendo las horas, y dos o tres loas más "cabalgan" o "Mai". En un momento determinado, es Boyadero, espíritu de un gaucho argentino, quien entra en escena. Toma sus atributos; el lazo, el sombrero, el puro... Entonces podemos presenciar un fenómeno fascinante.

Una de las características del candomblé —y de otras religiones afroamericanas— es que el creyente no necesita intermediarios para comunicarse con la divinidad. El devoto puede enfrentarse cara a cara un sus dioses —que en realidad no vienen a ser más que representaciones de los diferentes atributos de un Dios único— y plantearle sus ruegos y súplicas directamente. Y eso fue lo que ocurrió.

Una mujer de unos 35 años, al parecer especialmente devota de este loa gaucho, solicitó sus favores. Por lo que pude averiguar después, esta mujer había sufrido un grave accidente que le había dañado seriamente la pierna derecha, hasta el punto de que se le hacía muy difícil caminar por sí sola.

Ayudada por dos "Fillos de Santo", fue conducida al centro del terreiro, donde la esperaba la "Mai" cabalgada por el loa. A pesar de que intenté agudizar el oído, no pude escuchar lo que la creyente explicaba a la médium, mientras la "Mai" la abrazaba acogedoramente. En todo momento, el supuesto espíritu, a través de la médium que han cabalgado, se mostraba amoroso con la mujer. Fruncía el entrecejo mientras escuchaba su problema, como si verdaderamente lamentase el dolor que sufría su devoto.

Entonces, comenzó a imponer las manos, y después a frotar enérgicamente la pierna herida. De vez en cuando se levantaba y propinaba fuertes abrazos a la mujer, que se dejaba hacer sin oponer resistencia. Más tarde me explicarían que de esa manera el loa estaba transmitiendo energía al miembro enfermo.

Después de unos minutos, la mujer empezó a doblar un poco la rodilla y volvió por sí misma a su asiento. Cuando, horas después, concluyó la sesión, yo mismo vi a esa mujer abandonar el terreiro por sus propios pies. Una visible cojera y las muletas que llevaba en la mano eran lo único que quedaba de su aparente discapacidad. Ignoro si aquella curación fue un fraude elaborado para intentar engañarnos, aunque no se me ocurre un móvil para tal engaño. Pero de no ser así, habíamos presenciado una curación instantánea absolutamente desconcertante.

Para los creyentes, aquella sanación no tenía importancia. Estaban acostumbrados a ver curaciones similares. Era la energía del loa la que la había recuperado de su mal, y no había más que hablar del tema. Y lo cierto es que, justo después de que Boyadero desmontase a la "Mai", pude contemplar algo interesante.

Cada vez que un loa desmontaba a ésta para dejar paso a otro espíritu, ella daba una vuelta al salón bailando al ritmo de los tambores y entraba durante unos instantes en una sala adjunta escondiénse de nuestra vista tras un cortinón. Esta vez no resistí la curiosidad y con todo disimulo, la seguí hasta la cortina que ocultaba la habitación vecina. Llegué en el instante en el que la obesa mujer caía por tierra mientras los "fillos" intentaban sostenerla. Según me explicarían después, en el momento que el loa deja el cuerpo, la sacerdotisa carece de energía suficiente por sí misma para soportar la brutal prueba física que supone una sesión. Y realmente yo no podía entender cómo mujer de más de 100 kg era capaz de resistir tantas horas saltando y bailando frenéticamente sin derramar una sola gota de sudor.

Pude tomar solo una fotografía de la "Mai" desplomada, porque su recuperación fue casi inmediata. Y un minuto después salía del cuartito sonriente y pletórica de energía, danzando al ritmo de los tambores. Un nuevo loa llegaba a la reunión.

Cuando llevábamos ya cinco horas de celebración entró, por lo que vi, el mis esperado de los loas en su cuerpo: Ibejí, orixá de los niños. La voz de la sacerdotisa se torna infantil y su mirada se hace traviesa e inquieta. Alguien le alcanza una pequeña guitarra de juguete e ibejí canta y baila hasta que dos de las cuerdas del instrumento se rompen. Ciertamente resulta fascinante contemplar aquellos 100 kg de mujer saltando y cantando como si de una auténtica niña se tratase después de seis horas de frenética actividad.

Acto seguido, Ibejí se sentó y  comenzó a hablar a sus devotos de lo humano y lo divino. Por lo que pude entender, recriminaba a algunos por su comportamiento, y prometía un más allá dichoso para todos, amparándose en el amor.

L0 que aún era más impresionante, más aún que la sanación, más que la inexplicable resistencia física de la mujer, que ni tan siquiera había sudado un poco tras las seis horas de ritmo diabólico al son de los siempre presentes tambores, era la ternura y sincera devoción con que los presentes escuchaban absortos las palabras de Ibejí que, según su fe, había venido del otro mundo, a través de "Mai", para traerles su mensaje de amor y esperanza.

Cuando por fin, al filo de las once de la noche, los tambores dejaron de sonar, salí de la sala y respiré hondo. Yo mismo había comenzado a sentir cómo el ritmo frenético e incontrolado empezaba a dominarme. Un rato más y quizás, sólo quizás, yo mismo habría sido también cabalgado por el anárquico espíritu del candomblé.

Estoy absolutamente convencido de que tras esos ritmos frenéticos, las flores, las danzas y los cánticos candomblés, se ocultan fenómenos auténticos que merecen una atención inmediata de los investigadores. La sola posibilidad de que tras esos ritos más o menos pintorescos se oculten nuevas técnicas de curación de enfermedades justifica una investigación científica.

Y es que, al margen de toda polémica, algunos curanderos y sanadores de casi todas las culturas han demostrado que —no sólo en trastornos de origen psicosomático— pueden llegar a curar con sus ritos, pócimas, masajes o remedios naturales, dolencias ante las cuales la medicina convencional habría fracasado. Y no es necesario acudir a exóticos países del otro lado del océano o a las ignotas selvas africanas para encontrarlos. En occidente también existen brujos, curanderos y sanadores que merecen nuestro interés. 




COLECCIÓN CUADERNOS DE CAMPO

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